Ser Administrador de una SL y realizar otras funciones

¿Que retención debe aplicarse a los administradores de sociedades que al mismo tiempo realizan funciones dentro de la sociedad?.
Si se trata de funciones directivas, aunque se haya formalizado un contrato de alta dirección, debe tenerse en cuenta que el Tribunal Supremo, en una reiterada jurisprudencia, ha considerado que respecto de los administradores de una sociedad con la que han suscrito un contrato laboral de alta dirección que supone el desempeño de las actividades de dirección, gestión, administración y representación de la sociedad propias de dicha cargo(esto es, la representación y gestión de la sociedad), debe entenderse que su vínculo con la sociedad es exclusivamente de naturaleza mercantil y no laboral, al entenderse dichas funciones subsumidas en las propias del cargo de administrador.
Por tanto, la totalidad de las retribuciones percibidas por el ejercicio de las funciones propias del cargo de administrador, con independencia de que se hubiera formalizado un contrato laboral de alta dirección, estará, comprendidas en los rendimientos del trabajo previstos en el artículo 17.2e) de la LIRPF que establece que en todo caso, y con independencia por tanto de su naturaleza mercantil, tendrá, la consideración de rendimientos del trabajo las retribuciones de los administradores y miembros de los Consejos de Administración, de las Juntas que hagan sus veces y demás miembros de otros órganos representativos.
El porcentaje de retención aplicable a las cantidades que se perciban por la condición de administrador será del 35%. En los años 2012,2013 y 2014 el porcentaje fue del 42%.
Si las otras funciones que desarrolla en la sociedad son distintas de las labores de dirección, gestión, administración y representación, a efectos de practicar las retenciones, si se desarrollan en el marco de una relación laboral deben calificarse como rendimiento de trabajo con arreglo al artículo 17.1 de la LIRPF y estarán sometidas al procedimiento general del régimen de retenciones. En cambio si los servicios prestados deben calificarse como rendimiento de una actividad económica de acuerdo con el artículo 27.1 de la Ley, estarán sometidos a retención como actividad profesional.

Diferencias entre una sociedad civil y una sociedad limitada

Cuando uno se plantea la necesidad de constituir un negocio tiene la duda de cual es el camino adecuado a seguir, veamos algunas diferencias que le harán ajustar mejor la decisión.
En cuanto al número de socios:
En una Sociedad Civil el mínimo número de socios necesarios son dos. Una Sociedad Limitada puede formalizarse con uno solo, la conocida por Sociedad Limitada Unipersonal, y el número de socios también puede ser ilimitado.
En cuanto al capital necesario:
En una Sociedad Civil no hay obligación de una aportación de capital mínimo. La Sociedad Limitada necesita 3000 euros mínimo, pudiendo ser la composición del mismo tanto en efectivo como en especie.
En cuanto al coste para su puesta en marcha:
La constitución de una Sociedad Civil es mas barata que la de una Sociedad Limitada. En la primera solo es necesario realizar un Contrato Privado de Sociedad Civil, en la limitada es necesario una Escritura elevada a pública y realizada por un Notario, es necesario que se inscriba en el Registro Mercantil.
En cuanto a las responsabilidades:
En las Sociedades Civiles la responsabilidad es mancomunada, personal e ilimitada, responden de las deudas con el patrimonio empresarial y con el personal de sus promotores. La responsabilidad en una Sociedad Limitada es solidaria y se limita al capital aportado.
Conviene que tengamos en cuenta que en una Sociedad Limitada también existe la figura del Administrador, que puede ser único o solidario y mancomunado con otras personas, no necesariamente socio, y sí tiene una responsabilidad frente a los socios y frente a terceros por sus actuaciones, al igual que los Administradores de una Sociedad Civil que también pueden representar a la civil de forma única, solidaria o mancomunada.
En cuanto a tributación:
Las Sociedades Civiles tributan por IRPF, debiendo declarar cada uno de los socios las ganancias por separado. Las Limitadas tributan por Impuesto de Sociedades, mas ventajoso en función de beneficios y sobre todo si parte de estos se quedan en la empresa sin repartir.
Características de las limitadas, no necesarias en las civiles:
El capital se divide en participaciones que se pueden transmitir con alguna limitación legal y donde el resto de los socios tienen por lo general derecho preferente de suscripción frente a terceros.
Tienen un objeto social, donde se pueden hacer relaciones mas amplias de actividad, pensando en el futuro para evitar gastos.
En la Escritura de Constitución, existen unos estatutos que definen la forma de desarrollo de la limitada, esta escritura se eleva a público, está realizada por un notario y se inscribe en el Registro Mercantil. En dicha escritura se nombran los Administradores, el carácter de responsabilidad de los mismos y se definirá su retribución si fueran a tenerla.
Existe la obligatoriedad de una Junta General de Socios, donde se aprueban las cuentas anuales. Es importante realizar Juntas Extraordinarias para la marcar direcciones de la empresa no previstas con anterioridad, con el fin de que todos los socios estén enterados de decisiones importes que afecten a la empresa.
Coincidencia en el Régimen de Seguridad Social en ambos tipos de sociedades:
En la Civil, los socios deberán darse de alta en el Régimen de Autónomos, en la Limitada, tanto los Administradores como los socios que tengan control de la sociedad deben darse de alta en autónomos, indicamos que los Administradores sin remuneración y así este definido en los estatutos, donde solo participan de la parte legal de beneficios que les pudiera corresponder no tienen porque adherirse al Régimen de Autónomos.

Los administradores en las sociedades limitadas

La legislación establece que las responsabilidades de los socios en las sociedades limitadas quedan establecidas a sus aportaciones de capital. Pero no es así en cuanto a las responsabilidades de los Administradores, veamos algunos aspectos que hay que tener en cuenta a este respecto.
El artículo 236 de la Ley de Sociedades de Capital, establece que, los administradores de derecho o de hecho como tales, responderán frente a la sociedad, frente a los socios y frente a los acreedores sociales del daño que causen por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos o por los realizados incumpliendo los deberes inherentes del desempeño del cargo.
Podemos determinar entonces, que por un lado es responsable de los daños causados derivados de actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos de la sociedad y por otro es responsable frente a las obligaciones sociales si incumpliera los deberes que por el desempeño del cargo de administrador le impone la ley.
Los deberes básicos que el administrador debe cumplir como representante de la sociedad los resumimos a continuación:
Deberán desempeñar su cargo con la diligencia de un ordenado empresario, serán representantes leales en defensa del interés de la sociedad y cumplirán los deberes impuestos por la leyes y los estatutos, guardarán secreto de toda información confidencial de la sociedad.
No podrán utilizar el nombre de la sociedad ni invocar su condición de administradores para la realización de operaciones por cuenta propia o de personas a ellos vinculadas. Les esta prohibido aprovecharse de su cargo para realizar operaciones y negocios en su propio beneficio, es mas deberán informar a los socios de cualquier situación de conflicto, que pueda tener relación con los intereses de la sociedad. Salvo autorización expresa de la sociedad no podrán dedicarse, por cuenta propia o ajena, al mismo, análogo o complementario género de actividad que constituya el objeto social.
De no cumplir estos deberes responderán personalmente y con su patrimonio, frente a los socios de la sociedad por el daño que puedan causar.
El artículo 241 de la Ley de Sociedades de Capital, enumera acciones que les afecta de forma individual, como:
Que sus acciones hagan un daño directo a los socios o terceros, que ese daño se produzca en el ejercicio de su cargo, que realice actos ilícitos o antijurídicos y que exista una relación de causa entre el acto lesivo y el daño causado.
Además es obligación de los administradores llevar la contabilidad ajustada a la normativa del código de comercio, no deberá provocar confusiones de patrimonio entre el administrador,socio, y la sociedad. No deberá emitir pagarés firmados a sabiendas que no hay fondos suficientes paga afrontar el pago. Tendrán que responder por las obligaciones sociales cuando no procedan a la disolución de la sociedad según se indica en el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital, además de cualquier causa establecida en los estatutos, cuando sea:
a)Por el cese en el ejercicio de la actividad que constituya el objeto social, tras un periodo de inactividad superior a un año.Por la conclusión de la empresa que constituya su objeto y la imposibilidad manifiesta de conseguir el fin social, por la paralización de los órganos sociales que no hagan posible su funcionamiento.
b)Por pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que éste se reduzca y no se haya producido una declaración de concurso. No se podrá reducir el capital por debajo del mínimo legal.
c)También será objeto de disolución de la sociedad cuando el nominal de las participaciones sociales sin voto, excediera la mitad del capital social desembolsado y no se restableciera la proporción en el plazo de dos años.
En resumen el administrador debe tener en cuenta que al representar a la sociedad y gestionar su actividad diaria, a de ser consciente del compromiso que adquiere ante terceros ya que responderá con sus bienes presentes y futuros, de ahí la conveniencia de conocer claramente sus obligaciones y deberes conforme a Ley.