Planes de pensiones

Los planes de pensiones se pueden definir como un instrumento financiero de ahorro a largo plazo para cubrir una prestación de jubilación futura donde el inversor realiza aportaciones periódicas. Es un vehículo de ahorro inversión canalizado a través de un Fondo de Pensiones que está compuesto por una Entidad Gestora, una Entidad Depositaria y una Comisión de Control.

Los actores de un plan de pensiones son:
-El Promotor del plan que es la figura que crea, participa y desarrolla el Plan de Pensiones.
-Los Partícipes que son las personas físicas para las que se ha creado el Plan de Pensiones, hagan o no éstas las aportaciones.
-Los Beneficiarios del plan que son las personas físicas con derecho a recibir las prestaciones del Plan de Pensiones.

Las modalidades de los planes de pensiones son:
-Planes o Sistemas de Empleo, donde el Promotor es la empresa y los partícipes son los trabajadores de la misma, las aportaciones las hace fundamentalmente la empresa aunque los empleados también pueden realizar aportaciones a dicho plan. Las aportaciones realizadas por el Promotor tendrán un carácter irrevocable.
-Planes o Sistemas Asociados, donde los promotores de estos planes son asociaciones, sindicatos, gremios y colectivos y las aportaciones la realizan sus afiliados, miembros y asociados.
-Planes o Sistemas Individuales son aquellos que el inversor(persona física) contrata por cuenta propia con entidades financieras o gestoras independientes que son los promotores del plan. Estos planes pueden traspasarse entre diferentes entidades financieras o movilizarse a otro plan dentro de la misma entidad, por decisión unilateral del inversor sin perder ningún derecho económico y no tiene coste fiscal ni administrativo.

Las modalidades que tiene los planes de pensiones son:
-Planes de aportación definida, donde se conoce y queda determinada la aportación, pero no se puede dar cifra a la prestación final.
-Planes de prestación definida, donde se conoce y queda determinada la prestación a recibir, siendo en este caso la aportación variable al tener que ajustar el objetivo de la prestación final.
-Planes mixtos que combina las dos modalidades anteriores simultáneamente.
Los planes de empleo y planes asociados pueden ser de las tres modalidades indicadas, pero los planes individuales solo pueden ser de aportación definida.

La disposición del plan de pensiones se podrá hacer, cuando:
-Se jubile el partícipe, a la edad legal establecida por el Régimen General de la Seguridad Social. Cuando el partícipe, sea beneficiario de un Plan de Empleo y extinga su relación laboral y pase a situación legal de desempleo a consecuencia de un expediente de regulación de empleo aprobado por la autoridad laboral, no se tendrá en cuenta la edad.
-Por incapacidad total y permanente.
-Por dependencia severa o gran dependencia.
-En caso de fallecimiento del partícipe o beneficiario, se puede generar el derecho a prestación de viudedad u orfandad a favor de los herederos designados.
También se podrán realizar disposiciones cuando existan unas condiciones especiales como: desempleo prolongado, Enfermedad grave, desahucio de vivienda habitual y a partir del 2015 los planes creados nuevos se podrán rescatar una vez hayan transcurridos 10 años desde la primera aportación sin necesidad de vincularlos a ninguna situación especial.

Las formas de disposición de la prestación a la jubilación se puede hacer:
-En forma de capital, es decir rescatamos la totalidad del plan. En todas aquellas aportaciones realizadas hasta el 31 de Diciembre del 2006 obtendremos una reducción fiscal del 40%. Declaramos en renta como rendimientos netos del trabajo.
-En forma de renta, donde podemos constituir un seguro de rentas vitalicias o disposiciones periódicas temporales hasta que se acabe la posición de ahorro, además podemos diferir el cobro de estas rentas a momentos posteriores a la fecha de jubilación y el participe tributa por el importe recibido anualmente como rendimiento neto de trabajo.
-De forma mixta, que es un conjunto de las anteriores. Una buena solución sería recibir en forma de capital lo acumulado por nuestras aportaciones realizadas hasta el 31 de Diciembre del 2006 para beneficiarnos del 40% de la reducción fiscal y el resto en forma de renta.

En los planes de pensiones de empleo o asociado el partícipe no decide nada sobre el como, el que y el cuando, pero para contratar un plan de pensiones individual deberemos tener en cuenta que los argumentos habituales de dudas en el cobro futuro de las pensiones no está tan claro como lo pintan y no es causa suficiente para contratar un plan de pensiones. Veamos las posibilidades y sensibilidades que tiene el producto para tomar la decisión mas adecuada:

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la fiscabilidad del producto, cuanto mayor sea nuestra renta anual más nos interesa. Si nuestra posición se encuentra en niveles de cobro de pensión máxima, sin duda este es nuestro producto porque el efecto en nuestra declaración de renta es inmediato y perceptible, si nos encontramos con una base imponible baja, sería mejor pensar en otros productos(los fondos de inversión tienen la misma filosofía que la de los planes de pensiones, pero en el rescate y en las sucesiones los beneficios finales pueden ser mas favorables para el ahorrador).
Como he comentado anteriormente estamos hablando de una tributación diferida, por lo que si la base es baja y recibimos un beneficio fiscal escaso o ni siquiera tenemos este beneficio cuando hacemos la declaración de IRPF(hay que tener en cuenta que al recibir la prestación aumentaremos la base imponible como rendimiento neto de trabajo), sin querer nos habremos podido perjudicar.
En resumen cuanto mas alta sean las rentas actuales del participe será mas conveniente la contratación de un plan de pensiones pero si nuestras rentas declaradas no son elevadas, mejor estudiar otros productos alternativos para nuestro futuro, como los fondos de inversión que tiene la misma filosofía de ahorro que un plan de pensiones.
Los detractores mas acérrimos a este producto por los problemas de liquidez que presenta, no tienen mas remedio que reconocer que para las rentas altas son interesantes. El dinero que se paga en el IRPF no se recupera nunca y escapa de nuestro control, pero con un plan de pensiones no solo diferimos el pago del IRPF, es que seguramente cotizaremos a bases menores en el futuro por tener menos ingresos que estando en activo y además obtendremos unos posibles rendimientos adicionales a nuestras aportaciones por la inversión cuando cobremos la prestación.

Este ahorro está pensado para el largo plazo, por lo que será conveniente que lo dedicado al plan de pensiones no debe presionar a nuestra economía y debemos de procurar una cifra que previsiblemente no vayamos a necesitar en un futuro. Hemos visto que uno de los inconvenientes del producto es la falta de liquidez y su disposición anticipada está sujeta a condicionamientos excepcionales. Al hablar de ahorro a largo plazo, podemos deducir que para el ahorrador que está próximo a la jubilación este producto no es muy conveniente salvo por algún hecho muy puntual, como una plusvalía generada, un ingreso extraordinario no previsto o cualquier otra causa que por motivos fiscales del ejercicio, le interese diferir el pago en mejores condiciones.

Los planes pueden ser de renta fija, renta variable, mixtos y monetarios. Recordemos que es un ahorro a largo plazo y en estos productos los ingresos obtenidos por esta vía se vuelven a reinvertir, pudiendo superar las aportaciones realizadas. En función del riesgo que el participe quiera asumir y sobre todo la edad de contratación debe marcar el camino de la inversión. Estamos hablando de un componente de rentabilidad futura y será conveniente ajustarlo al perfil mas adecuado. Algunos detractores del producto dicen que tiene una baja rentabilidad y aconsejan productos alternativos, no debemos dejarnos engañar porque no dicen, que la filosofía de los planes de pensiones es la misma que la de los fondos de inversión, simplemente hay que ajustar el plan adecuado a nuestra forma de pensar(¿quiero mas o menos riesgo?. Si se contrata a muy largo plazo será conveniente meter un poco de picante en la inversión y cuanto menos tiempo falte para la jubilación pues se deberá amarrar mas en el riesgo que se debe asumir, recordemos que podemos cambiar de plan sin ninguna penalización en cualquier momento.

Las aportaciones a los planes pueden ser periódicas, únicas(extraordinarias) o mixtas es decir un componente de las dos anteriores.
Para obtener una mejor rentabilidad o al menos tenerla mas compensada en momentos de bonanza, convienen las periódicas ya que cogen la rentabilidad media del ejercicio. Si por contra en esta situación, hacemos solo aportaciones extraordinarias a final de año, habremos perdido la oportunidad del beneficio que nos hayan generado los meses anteriores.
Si el momento no es de bonanza o es muy incierto, evidentemente nos interesa una aportación extraordinaria a final de ejercicio o cuando proceda dentro del mismo, porque en esta variable no jugamos solo con la rentabilidad además jugamos con la variable mas importante, la tranquilidad.
Las características de ahorro que puede asumir cada uno también marcan si nos conviene el mes a mes o una vez al año, por ejemplo en las pagas. Irá en función de la capacidad de cada cual.
Es conveniente indicar que el plan lo podemos parar y reiniciar, cambiar la forma de las aportaciones en cuotas periódicas mensuales, trimestrales, semestrales y anuales y pasar a extraordinarias, en cualquier momento sin penalizaciones.

Conviene saber las comisiones de gestión y depositaria y aunque están topadas a un máximo podemos compararlas con otras entidades, pero debemos tener en cuenta que el producto deseado tiene la misma filosofía de inversión. Este detalle para operaciones a largo plazo es importante ya que nos resta o suma en la rentabilidad final. También hay que ver la eficacia del gestor que aunque nos presente resultados pasados si compara con otras entidades promotoras. Cuando haya buenos resultados de la promotora y además tenga comisiones competitivas, habremos encontrado lo mejor para nuestra inversión. Conviene conocer que en caso de insolvencia de la entidad que gestiona el plan o el grupo financiero al que pertenece la citada gestora, el partícipe ahorrador sigue siendo el titular de los activos pero no tienen liquidez hasta el momento de la jubilación o en los casos excepcionales comentados anteriormente. Los detractores se empeñan en decir que los planes de pensiones tienen mas comisiones que otros productos de ahorro y esto es verdad si hablamos de depósitos de plazo pero si comparamos con fondos de inversión no se ajustan a la verdad ya que según el grado de riesgo que gestionan estos fondos de inversión las comisiones son mas elevadas que la de los planes de pensiones.

Nos suelen decir con frecuencia y es verdad que el plan de pensiones no computa en el impuesto de sucesiones, pero se olvidan informar con la misma frecuencia que los herederos sí tributan por IRPF a su tipo marginal. Aquí los detractores del producto tienen razón cuando lo comparan con un fondo de inversión y añaden que en algunas comunidades autonómicas tienen exenciones importantes en el impuesto de sucesiones para cónyuges e hijos. Estamos hablando de un hecho impredecible pero si podemos hacer alguna reflexión, por ejemplo:
-Una persona que carece de herederos puede estar mas acertado si al jubilarse se decide por una renta periódica vitalicia.
-Una persona con cónyuge sin hijos, puede estar mas acertado si se decanta por la renta periódica o la renta mixta. Recordamos que a la muerte del participe o beneficiario, se puede generar un derecho de prestación por viudedad que tributará por la prestación recibida en cada ejercicio en IRPF como renta neta de trabajo, difiriendo el pago del impuesto en las siguientes anualidades.
-Una persona con cónyuge e hijos, tiene que valorar las tres opciones, la de disposición del capital, la disposición mixta o la disposición periódica. Si el capital acumulado del plan es elevado, tal vez la disposición periódica no sea la mas adecuada a primera vista. Si tenemos un plan con cifras acumuladas anteriores al 31 de Diciembre del 2006, tenemos derecho a una reducción fiscal del 40% de todas las aportaciones realizadas mas los rendimientos obtenidos hasta esa fecha, la disposición mixta puede ser la mas interesante si elegimos capital de la inversión acumulada hasta el 31 de Diciembre del 2006 y a partir del siguiente ejercicio estableceremos disposiciones parciales hasta la finalización del ahorro acumulado, adaptando las disposiciones a los ingresos previstos anualmente. Solo puede beneficiarse de la reducción mencionada del 40% para la cantidad acumulada el partícipe-beneficiario y no sirve para los herederos.

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